¡Hola, amores!

Espero que todo vaya bien.

Ha pasado tiempo des de la última vez que me senté para escribir algunas lineas... Y lo extrañé mucho, la verdad. Así que aquí estoy de vuelta con muchos sueños para cumplir y por vivir :)

Este tiempo ha sido enriquecedor y a la vez ocupado, intenso pero tranquilo, cambiando constantemente, como siempre. He estado trabajando mucho, centrándome en muchos proyectos alejados, lamentablemente, del blog. Lo que me ayudó a darme cuenta, por cierto, de cuánto ha cambiado nuestra conexión actual en la forma en la que vivimos, en cómo nos comportamos y cómo percibimos el tiempo. Especialmente, en los esfuerzos en los que estamos dispuestos a llevar a cabo para comprometernos con ciertas cosas. Parece que este ritmo tan rápido en el que vivimos, activa el "modo de piloto automático" en nuestro cerebro, a veces parece que estamos viviendo la vida por "el carril de aceleración”.

Centrarse en una película o incluso leer un libro se vuelve difícil, ¿verdad? Estamos tan acostumbrados a hacer todo de forma tan rápida y tan eficiente; obtener información en un segundo, consumir con un sólo clic, incluso conectarnos con personas se ha vuelto cuestión de deslizar con un simple dedo.

¿Y sí paramos a tomarnos un café?

Pero todos sabemos que no puedes cultivar flores de la noche a la mañana, se necesita tiempo para cultivar un jardín, y lo que quiero decir con esto, es que las cosas importantes de la vida, generalmente, toman mucho tiempo... Ya se trate de trabajo o incluso, de relaciones.

Por esto os confieso que la palabra que más me he repetido a mi misma estos últimos meses es : PACIENCIA. Y la paciencia es muy difícil de adquirir. Es una disciplina mental, que necesita muchos esfuerzos, pero los resultados merecen la pena.

Supongo que sólo necesitaba tomarme un tiempo - no sólo para crear cosas que realmente amo y en las que creo - sino también para crear lo que pueda superar mi propio ser y convertirse, de alguna manera, en una creación desinteresada. Es algo difícil de hacer, ya que el arte es algo muy personal y es imposible, como artista, separarse por completo de tus propias creaciones.

Supongo que mi deseo es crear algo que no se aplique solamente al hoy y el mañana, solo a mí o a mí círculo, a mi vida o a lo que yo conozco. Quiero profundizar en el núcleo de cada emoción y en las raíces de la vida en general y sus mecanismos universales.

Así que he estado disminuyendo mi enfoque hacia todo, para tomar una mejor distancia, para ver las cosas de manera diferente y ver la belleza donde antes no la encontraba.

Dejar que el trabajo hable por sí mismo es mi objetivo. Y...¿Por qué no? Si pudiera lanzar mi música sin mi nombre en ella, de manera totalmente anónima, tal vez lo haría. De momento, dejaremos esto apartado.

Ya que he crecido muchísimo con tod@s vosotr@s, quiero que forméis parte de este intenso y largo viaje, que me acompañéis de la mano a partir de ahora y podamos vizualizar el futuro juntos.

Espero que hayáis disfrutado con esta entrada y que, después de leerla, os haga querer tomar un baño de burbujas bien relajante. Estoy segura que os lo merecéis. ;)

- Ariadna